Lo que se firma, se prueba. Lo que se prueba, se entrega.
Seis pasos en este orden, todos demostrables. Es la página que más confianza da, porque no hay nada que haya que creer: se puede comprobar.
Medimos antes de cotizar
Antes de dar un precio, trabajamos sobre datos reales del cliente: una prueba de concepto sobre su documentación, una muestra de sus expedientes, una jornada en su operación. El informe distingue lo que podemos afirmar con seguridad y lo que no todavía.
- Prueba sobre datos reales, no sobre supuestos.
- Evidencia etiquetada: hecho, estimación, pendiente.
- Recomendación por escrito antes de cualquier presupuesto.
Especificamos con criterios de aceptación
Cada funcionalidad se escribe como historias de usuario y casos de uso con criterios de aceptación binarios: se cumplen o no. El criterio es, literalmente, la prueba.
- Requisitos formalizados y verificables.
- Lo que el sistema no hace, se dice.
- Documentación viva, que cambia cuando cambia el sistema.
Construimos contra ellos
Se construye contra los criterios firmados, en entregas cortas y cada una útil por sí sola. Accesibilidad, protección de datos y residencia en la Unión Europea desde el diseño, no al final.
- Entregas cortas, cada una útil por sí sola.
- Accesibilidad WCAG 2.1 AA y RGPD por construcción.
- Sin jerga en ninguna entrega.
Certificamos cada mes lo entregado
El cliente tiene acceso de solo lectura al gestor del proyecto desde el primer día. Ningún importe se factura contra tiempo transcurrido ni contra criterios no validados.
- Acceso de lectura al gestor del proyecto desde el día uno.
- Se factura contra criterios validados, nunca contra horas.
- Un acta mensual con lo entregado y lo pendiente.
Operamos y mantenemos con nombre
Ejecución y mantenimiento se contratan por separado y se ve qué cuesta cada uno. Soporte con severidades y tiempos de respuesta, y cláusula de revisión de precios por escrito.
- Ejecución y servicio recurrente separados.
- Severidades y tiempos de respuesta por contrato.
- Una persona con nombre responde.
Entregamos y podemos irnos
El código, la titularidad, la documentación, las credenciales, el número de teléfono y los datos son del cliente. Si un día quiere cambiar de proveedor, puede.
- Código, datos y documentación del cliente.
- Portabilidad completa y sin coste.
- Reversibilidad por contrato.
Lo que no hacemos, se dice
No cotizamos a ciegas
Si no hay datos, primero se miden.
No facturamos por horas
Solo criterios de aceptación validados.
No prometemos plazos que no hemos medido
Cada fase lleva su medida y su acta.
¿Quiere ver este método sobre su propio caso?
Traiga un pliego, una propuesta o un problema concreto. Lo leemos con usted antes de que decida.
Cuéntenos su proyecto